domingo, 25 de abril de 2010

Y Alicia no me pareció tan buena...

¡Hola, holita, hola vecinitos!

AVISO: Spoilers a tutiplén. Avisé. :P

"Henos" aquí para conmemorar el día en que me llevé un chascazo en el cine.
Fui ayer a Cinesa a ver Alicia en el País de las Maravillas v2.0. Fui sin saber nada de la peli, de hecho, hasta pasados unos minutos no se me ocurrió pensar que la trama fuese totalmente distinta y posterior a la cinta original firmada por Disney.
He de decir que, esperándome un simple remake en 3D, me sorprendió lo que se iba desenvolviendo ante mi conforme transcurrían los minutos. Muchos elementos "burtonianos", una atmósfera muy suya, con geología y biología imposible, con un sentido de la estética que sólo puede surgir en su mente, etc. En ese sentido chapeau (Temo que el 3D nos esté conduciendo a una época de pelis bonitas... eso si, sin mucho más que ver), pues bien, para mi la cinta cojea, y de manera exagerada, casi diría que arrastra una bola encadenada a su tobillo productivo, por muchos aspectos y, casi todos, culpa de nuestro querido Tim.
Alicia es la protagonista, sin duda, pero aquí se dotó de profundidad a otros personajes, a mi juicio, se quiso enseñar más la vida del país de las maravillas sacándolo un poco de la utopía fantástica, y eso a través de los "destacados". Por ejemplo, Sombrerero Loco, encarnado por Johnny Depp, es prácticamente el protagonista varón de la película, así como Helena Bonham Carter, en el papel de la Reina Roja (Reina de Corazones de toda la vida, vamos), resulta eclipsar a Alicia en algún momento. La cuestión es que creo, y es mi opinión, que la "ligera" obsesión de Tim Burton por su mujer y su actor fetiche en todos los papeles posibles alteró el rumbo de lo que podría haber sido la película. El argumento, a la larga me empezó a resultar manía y mal ilvanado, intentando hacer paralelos los rumbos de la historia anterior con esta... (¿...?) continuación.
Para mí ese es quizás el fallo más grande en toda la película, dotar de más de lo que sus personajes podían a algunos.
Y mejor no mencionar el sinsentido lógico del bailecito final, que ahí en medio, tras la guerra... poco decía.

Bueno, tras mucha espera, de hecho, desde Avatar, con todas las espectativas que creó, esperaba a ver como resultaba el duelo que algunos habían conjurado, existiría entre ambas. Alicia a mí me dejó en encefalograma plano. No me dijo nada, no sentí nada. Ni fui conmovido ni sobresaltado. En definitiva, pasó por mi retina para ser, rápidamente, olvidada. Sin más.

Por ello, el resultado es claro:

Avatar 1- Alicia 0. Final del partido.

1 comentarios:

Deschain dijo...

Totalmente deacuerdo, es una película impecable visualmente, con personajes y paisajes originales y bonitos, pero la trama es bastante simplona. De hecho, el principio me dió la sensación de sur una simple presentación rápida de todos los personajes de la historia original, para que los vieras y al final ya volverán a salir... algunos incluso apenas tienen peso en la trama. Y la batalla final... poh vale, ni me emocionó ni me incomodó, creo que podría haber sido más épica, pero el bajon de ritmo a mitad de la película probablemente lastró ese momento.

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